MILENIO 31-MAY-09 El debate entre los dirigentes nacionales de PAN y PRI “es un pleito armado”, porque se trata de dos franquicias en manos de la mafia política que siempre se ponen de acuerdo, afirmó Andrés Manuel López Obrador.
Ambas fuerzas políticas simulan que son diferentes, pero “la verdad es que esos dos partidos están en manos de la mafia, de la oligarquía, que compró las franquicias del tricolor y del blanquiazul”, afirmó el tabasqueño en entrevista al iniciar una gira de dos días por Veracruz.
El ex jefe de gobierno también criticó la campaña del PAN en medios electrónicos, en la que se “erige como el salvador de la nación con el combate al crimen organizado”.
Dijo que “el gobierno usurpador utiliza a la PGR para dar golpes espectaculares” y obtener más votos en las próximas elecciones, “porque si realmente quisieran combatir la impunidad, tendrían que empezar por catear Los Pinos, porque ahí está la banda más peligrosa de México”.
En Tequila, poblado del municipio de Zongolica, el vehículo de López Obrador fue interceptado por medio centenar de perredistas que le exigieron apoyo a los candidatos de su partido y no sólo a los de PT y Convergencia.
“A usted lo hemos apoyado siempre, hemos trabajado en todo haciendo campaña a ras de tierra”, le dijo uno de los inconformes mientras el resto de sus compañeros cerraba el paso al automóvil en que viajaba el tabasqueño en compañía de Nicolás Mollinedo.
El candidato del PRD a diputado federal por este distrito electoral, César Augusto Cortés, le dijo al ex jefe de gobierno: “lo vamos a estar siguiendo”. Y le preguntó: “¿podemos subir al templete?”
“¡No!”, le dijo tajante López Obrador, mientras les explicaba a los que se acercaron a la ventanilla de su camioneta: “yo creo que ahorita nos conviene apoyar a estos partidos (PT y Convergencia) para que no pierdan el registro.
Los perredistas inconformes le respondieron: “no puede ser así. Nos han acusado de ser chuchos y no somos chuchos y su apoyo podría ayudarnos mucho... entendemos la lucha de usted, pero le pedimos su apoyo... No se olvide que hemos caminado siempre con usted”.
El tabasqueño se mantuvo
en su postura y les dejó en claro que su apoyo en Veracruz es única y exclusivamente para los candidatos de PT y Convergencia.
“Ya tomé esa determinación y no cambiaré de parecer”, les advirtió.
—Pero el PRD está esperando su apoyo— le insistieron.
—¡Ni modo! —espetó López Obrador.
—¿Cómo que ni modo? ¿No importa que todo lo que hemos hecho se vaya al agua?— le reclamó una perredista.
—¡Sí! —respondió contundente el ex candidato presidencial, quien les pidió que lo dejaran pasar porque tenía que asistir al auditorio de Tequila a encabezar el acto de apoyo al candidato de Convergencia a diputado federal, José Emeterio Martínez.
El vehículo del tabasqueño se abrió paso entre los perredistas y se escuchó un grito: “¡Señor, suerte… lo estimamos mucho!”.
Ya no hubo más incidentes. De aquí López Obrador continuó su recorrido de apoyo a los candidatos del PT y de Convergencia por los municipios de Orizaba, Huatusco y Córdoba, donde en entrevista afirmó que “les va a ir bien a los tres partidos”, que conformaron el Frente Amplio Progresista.
Más tarde, en uno de sus mítines reconoció que muchos compañeros “tienen la duda de que si soy del PRD por qué estoy a poyando al PT y Convergencia”. Y explicó: “es porque no me dejaron solo después de la elección presidencial de 2006 y por eso ahora la mafia de la política les quiere quitar su registro. Por eso los respaldamos, para evitar que pierdan su registro”.
Convergencia levanta la mano
El partido Convergencia se sumó a las inconformidades por haber sido excluido del debate político al que ha convocó la dirigente del PRI, Beatriz Paredes, a su homólogo del PAN, Germán Martínez.
El secretario general de Convergencia, Pedro Jiménez León, dijo que su partido debe estar presente en ese debate, “porque tiene mucho que decir”.
Pidió dejar a un lado la visión excluyente, “pues en una democracia todas las formas de pensamiento tienen que estar representadas, de lo contrario se es demócrata, sino autoritario y fascista”.
Agregó que esto deja claro el nivel de democracia que tienen PAN y PRI, es decir, “son excluyentes, creen que son los únicos que tienen voz y que pueden hablar”.
Insistió que los panistas “no se atreven a pensar que existe una diversidad en cuanto a pensamiento político y a las distintas visiones de cómo está el país y qué vía de solución puede haber, porque no es un único enfoque el que puede privar. Eso nos habla de la forma tan lineal como ellos (el PAN) conciben la política el país... por eso los resultados en el gobierno federal han sido tan desastrosos”. (México. Raquel Fernández)
El encuentro
El jueves anterior, Beatriz Paredes, lideresa del PRI, emplazó a su homólogo panista a sostener un debate, que Germán Martínez aceptó en seguida.
Jesús Ortega calificó de “barbaridad” que los dirigentes de esos partidos pretendan dejar fuera de la discusión al PRD, por lo que adelantó que aunque no lo inviten él irá el encuentro, donde se realice.